uno mas


Lo que hay que leer…
13 octubre, 2010, 18:10
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Más que escribir en mi blog, me gusta visitar algún que otro blog y comentar los post de sus titulares o los comentarios de otros lectores. No se, creo que me aportan mucho más de lo que yo pueda llegar a aportar. Normalmente suelo visitar aquellos blogs que de antemano se difieren de mi forma de ver las cosas. Para mi es mucho más beneficioso, pues descubro planteamientos distintos a los que yo propongo y me hacen ver un poco mejor una realidad que en muchísimas ocasiones no acierto a ver… o simplemente no quiero o puedo ver. Como sabrán, hay blogs para todos los gustos, y dentro de estos de todos sabores… Los hay que tratan de viajes. De todo tipo de viajes, desde los viajes de sol y playa en la más recóndita calita solitaria llena de encanto y con unos atardeceres que te hacen saltar las lágrimas, hasta los viajes a las grandes y desconocidas urbes llenas de ese encanto urbano y con esa mezcla de culturas que te hacen ver que una vida en común es posible aun existiendo como existen tantas diferencias culturales. También los hay de cocina. Estos los suelo visitar cuando tengo visita en casa. Me gusta sorprender a mis amigos con algún plato nuevo o con algo de toda la vida pero preparado de una forma “alternativa”. Lo bueno que tienen estos blogs, es que en el apartado de los comentarios, todos los asiduos al blog, comentan sus experiencias a la hora de preparar lo que se propone y ya va uno preparado para lo que se puede encontrar… Además de las salas de conciertos que frecuento y radio3, suelo descubrir grupos nuevos en algunos blogs que visito cada cierto tiempo. Tengo un par de amiguetes que al igual que a mi, nos apasiona descubrir nuevos grupos de música… de todo tipo. ¡Hay que ver lo que nos estamos perdiendo en el panorama musical!, con tanto triunfito por ahí dando la brasa a todas horas y la cantidad de grupos que se están perdiendo por falta de oportunidades… y después nos quejamos de que todo es más de lo mismo… normal, si solo se le da cobertura a la misma bazofia (a mi entender, que conste y respeto a quienes les guste ese tipo de música)… También los hay que tratan sobre todo de religión… y si no es así, al menos todo lo que pasa lo relacionan con la religión. A pesar de mi postura ante la religión, suelo visitar un par de ellos en los que me suelo quedar de piedra ante tales afirmaciones que se vierten en dichos blogs… a veces dan hasta “miedo”… Los de política creo que son los más abundantes… éstos son los responsables de este post… Ufss, que bonito es, y como se nos llena la boca a más de uno, cuando decimos que respetamos la libertad de expresión; que aceptamos de forma positiva aquellos puntos de vista que difieren del nuestro. La verdad es que quedamos muy bien cuando decimos que a pesar de que no se comparta nuestra visión de la realidad, damos cobertura a aquellos que no piensan como nosotros. Hay distintos tipos de blogs que tratan de política. Los que son gestionados por personas anónimas que dan su opinión sobre los acontecimientos, y los que están en manos de un político (o política, por aquello de la costumbre machista). Cuando los blogs que están en manos de un ciudadano anónimo es políticamente incorrecto, pues la verdad no pasa absolutamente nada, cada uno es libre de pensar y escribir lo que le dicten sus narices siempre y cuando al menos no vaya contra la ley. Lo lógico es que además de no ir contra la ley, también cumplan ciertos requisitos de buen “comportamiento”, no debe ser irrespetuoso, debe de emplear un lenguaje mínimamente adecuado… La cosa cambia cuando quien administra el blog es un político… aquí es donde se ve realmente quien es quien… y eso que les da tiempo de repensarse las cosas una y otra vez antes de apretar al intro y subir el comentario. Pues nada, no hay manera los hay quienes ni por esas. La verdad es que visito bastantes de este tipo de contenidos, pues me muestran distintas formas de interpretar la realidad política de nuestro país. Hoy os voy a hablar de Elena Valenciano. Os invito a que visitéis su blog, independientemente de si coincidís o no en su pensamiento político. No tiene desperdicio. Una persona que pertenece a un grupo político que abandera la libertad de expresión y muestra su repulsa cuantas veces puede ante la censura, y va nuestra amiga y censura sin cortarse un pelo cuantos comentarios opuestos a su ideología son escritos en el apartado correspondiente. “Esta en todo su derecho” me podrá decir alguien, pero no, no es así, no está en su derecho. Máxime cuando ella aprovecha cuanta posibilidad se le brinda ( o se la brinda ella misma) para tachar de retrógrados, antidemócratas, etc. a quienes no respetan la libertad de expresión y que de una manera u otra ella se las arregla para endosárselo a su rival político… en su partido no pasan esas cosas porque ellos son democráticos en esencia y por tanto va contra natura en su naturaleza. Ella se escuda en que los comentarios que ella censura es porque faltan al respeto de las personas y eso ella no lo puede consentir… yo la animé en su día a que me mostrara en cual de los comentarios que me censuro a mi, yo faltaba el respeto, hasta la fecha, el silencio es lo que obtuve como respuesta. Pero claro, alguien me podrá decir que es mi palabra contra la suya… peeeero no, no es así, porque yo tengo copia de todos los comentarios y los puedo enseñar en el mismo momento en que sean requeridos por alguien. Y lo haré con muchísimo gusto. La verdad es que es muy triste que esto pase, máxime cuando la excusa vertida por esta señora es que los mensajes censurados son descalificativos, calumniosos, etc. y los que no son censurados hay que leerlos… os invito a que lo hagáis, el más light pone los pelos de punta… y pone los pelos de punta porque en teoría se trata de personas que son tolerantes. http://elenavalenciano.com/ . Pinchad en el enlace y sabréis de que os hablo. Este blog es un blog lleno de odio, rencor, o no se yo qué… No aporta absolutamente nada a nadie, solo siembra odio, confrontación, etc.Todos los post que en el se pueden leer ( a excepción de unos pocos, pero muy pocos) van encaminados a lo mismo. Sus rivales políticos son los responsables de cómo está el país. Absolutamente de todos. Nunca escribe de su partido si no es para encumbrarlo a costa de las miserias de los demás. Es la típica política que solo sabe emplear la tan manida excusa del “… y tu más…”. Y digo yo, en su partido también serán responsables de algo… no?, pues no… nada de nada, todo es responsabilidad de sus adversarios… leer para creer… No para de jalear a sus devotos lectores (entre los cuales yo me incluyo, aunque no me publique mis comentarios) contra sus rivales. No concede el derecho al pataleo como buena demócrata que es, lo suyo va más por el lado del “..aquí se escribe lo que a mi me da la gana, que para eso es mío…”, muy legitimo por cierto, pero cuando se trata de alguien anónimo y que no va gritando a los cuatro vientos la defensa de la libertad y todo eso que tanto gusta a ciertos políticos. Como decía, es muy triste, pues en el intercambio de pareceres es donde realmente está la esencia de todo. Se dialoga, se argumentan las posiciones y después cada cual, se forma su opinión… no creen?, pero desgraciadamente, todavía hay quienes no piensan así, aunque se autoproclamen tolerantes, dialogantes y todo lo que se quieran autoproclamar con mucho talante. Aquí, en este blog en particular, de lo único que se trata es de echar mierda encima al adversario y después todos los que comentan se dedican a hacerle la pelota a quienes ellos piensan que sería una buena candidata para cualquier cargo… lo importante es tener el sillón de piel. Que por cierto, y ahora que sale a relucir, deberían de leer algunos comentarios, dan vergüenza ajena muchísimas veces… Y habrá quien se pregunte “… y si tan poquito te gusta…¿porqué lo sigues visitando?…”, y la verdad es que no sabría qué contestar, quizás sea, como dije, el interés que tengo de formarme una opinión a partir de distintos puntos de vista… o quizás sea porque me divierte ver cómo se las gastan los tolerantes… Aunque todo he de decirlo, no todos los que comentan son de la misma calaña, hay con quienes se puede dialogar… Un saludo



12 septiembre, 2010, 10:10
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Sé que llevo poco tiempo en este mundo de bloguero y, aunque siempre he tenido ganas de tener un blog para compartir lo que pienso, lo que veo, lo que vivo, lo que siento… He de confesaros que fue abrir mi blog y todas esas ganas que tenía de compartir se esfumaron en el mismo momento en que por fin tenía la cuenta abierta. Nada más tener el blog operativo, me senté delante de mi ordenador para escribir y la mente se me quedó en blanco por completo. No sabía que escribir. Cerré mis ojos para viajar a aquel tiempo en que las ideas para el blog no me dejaban pensar en otra cosa que no fuese crear el blog, y aunque conseguí llegar hasta aquellos días, todas las ideas sobre las que escribir, se me pasaban por la cabeza con la misma nitidez con la que se ve a través de un cristal cubierto de vaho. Maldita sea!, pensaba para mí. Con la de ideas que tenía en la cabeza, con la de situaciones que tenía que denunciar, con la de ilusiones y sueños que tenía por compartir y en el momento crucial, cuando ya llega la hora de la verdad me pongo delante de mi teclado y no sé qué escribir. Empiezo un párrafo, hablo sobre política, de cómo veo las cosas. Que si el gobierno por aquí, la oposición por allá y el pueblo expectante pegado al televisor viendo como los unos y los otros se tiran los trastos a la cabeza sin que al parecer tenga otra cosa mejor que hacer. Leo y releo lo que llevo escrito y, aunque no estoy muy descontento del todo con lo que he escrito, pienso que no es la mejor manera de empezar mi aventura en esto de los blogs. Así que decido borrarlo todo y volver a empezar. Respiro hondo, cierro mis ojos para ver si se me viene alguna idea a la cabeza… pero todo es en vano. Se me ocurre hablar de las distintas religiones… tema delicado, pues no soy muy partidario de las religiones… como alguien dijo por ahí, lo peor de las religiones son quienes las practican. Y, según yo lo veo, no le falta razón. Y aún sabiendo que me puedo buscar algún encontronazo con quien no quiero por tratar este tema como yo lo veo, comienzo a escribir. He de reconocer que los dedos se me deslizaban por el teclado con bastante soltura y ligereza, sin apenas tener que releer y corregir lo escrito, salvo alguna tilde que se me pasa por alto y poco más. Cuando ya más o menos tengo un par de páginas escritas, siento que me encuentro relativamente cómodo escribiendo sobre este asunto, pero desecho esta opción. No estoy muy seguro del porqué, pero no lo veo muy apropiado para el primer post en mi comentario. Quien por casualidad visitara mi blog y viese que mi primer post trata de religión, pensaría que esto se trata de un blog religioso. Y, aunque estoy seguro trataré el tema en un futuro, no será ese el tema principal de mi blog. Tras alguna que otra idea más que traté de profundizar, algún que otro cigarro acompañado de cerveza bien fría, decido dejarlo por el momento y ponerme a escribir mi primer post para cuando me visitara mi musa. Pasaron un par de días hasta que me visitó. Lo hizo adoptando la figura de alguien que estaba al tanto de mis intenciones acerca del mundo bloguero. Tras el abrazo de rigor, y ponernos al día con los últimos acontecimientos de nuestras vidas, justo antes de pedir la tercera ronda en la barra, por fin salió el tema… oye, ¿cómo va el tema ese del que me hablaste de tu blog?, pues si te soy sincero, me pensaba que sería más fácil… ya tengo la cuenta, pero cuando me pongo a escribir no sale nada… no sé, lo mismo lo dejo y sigo como estaba, visitando los blogs y comentando los post que encuentre interesantes… la expresión de su cara, reflejaba perplejidad, pues, como el mismo se encargo de confirmarme posteriormente, no se explicaba que yo, con todo lo que hablo y con la disconformidad que suelo demostrar ante casi todos los temas que tratamos en todas de nuestras muchas tertulias, no tuviese ni tema para presentar el blog ni para colgar los distintos temas con los que no estoy de acuerdo. Tras otras tantas rondas, debatiendo sobre la mejor manera de presentar el blog, me propuso que lo hiciera contando mi vida. Yo le dije que si desde un principio era (y soy) bastante escéptico sobre el interés que podría despertar entre los navegantes la opinión que tengo sobre los distintos temas que nos afectan, menos interés tendrá mi vida personal… salvo el interés que puedan llegar a tener algunos cotillas que quieran saber sobre mi vida. El ante mi reacción empezó a reírse de mi recordándome ciertos pasajes de mi vida que prefiero no recordar y que junto a él, pocas personas conocen. Se tomó su tiempo de sana burla antes de explicármelo mejor. Según él, cada vez que hablamos de algún tema, mis intervenciones empiezan con un: “…pues donde estoy ahora, es distinto, yo no digo ni que sea mejor ni peor, pero si que es distinto, porque allí…”. Tras un rato de risas y de vuelta a la sana burla que otra vez me tocaba sufrir a mi, dejamos el tema y proseguimos con nuestra ruta gastronómica de barra en barra por el centro. A eso de las 8 de la tarde, me dejó cerca de casa el taxi que compartíamos de vuelta del centro. Yo decidí que me había sabido a poco esas 8 o 9 horas de ruta y decidí ir a por la penúltima en compañía de algunos de mis vecinos del barrio. Durante el trayecto que recorrí a pie desde donde me dejó el taxi hasta la taberna, empecé a darle vueltas a su propuesta de “aburriros” contándoos “mi vida”. En realidad no me parecía tan mala idea, pues tenía toda la razón cuando me argumentó su postura. Quizás me resultaría más fácil si escribo de la misma manera que hablo con mi gente… Por fin llegué a la taberna. No es que me estuviesen esperando los parroquianos, entre los cuales me incluyo, pero si parecían intuir mi inminente llegada, pues sobre la barra descansaba una caña recién tirada con su dedito de espuma, tal y como me gustan. Tras el brindis de rigor de la primera, comenzamos la tertulia…




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